En la zona rural de Guatemala, al pie del impresionante volcán Acatenango, se encuentra una pequeña comunidad llamada San José Calderas. Este pueblo ha encontrado la forma de sacar provecho de su hermosa ubicación. Todo comenzó con un proyecto en el que los hombres del pueblo eran formados como guías para llevar a los turistas al volcán. Aquí, a una altura espectacular de 3 976 metros, te esperan grandes experiencias disfrutando de volcanes cercanos en erupción, bosques escondidos entre la bruma, zonas para acampar y amaneceres sobre las nubes. ¿En qué consiste el trabajo de estos guías? ¿Cómo afectaron estos cambios a la vida cotidiana de sus habitantes? ¿Y en qué consiste una ruta de dos días? Nos quedamos algunas noches en la comunidad, caminamos por el volcán y lo descubrimos.

APRODE y la comunidad

APRODE, una asociación para el desarrollo de la comunidad, supervisa el trabajo de los guías de San José Calderas. En 2011, Elvin Soy López, ahora coordinador de la asociación, propuso que tomara un nuevo rumbo. 

Gracias a la experiencia adquirida durante sus estudios de turismo, Elvin tuvo la idea de organizar rutas para escalar el volcán. Algunos varones de la comunidad fueron entrenados como guías y, hasta el momento, APRODE ha certificado a 30 de ellos. Ahora los guías llevan a los turistas al volcán casi todos los días, organizando desde excursiones privadas hasta grandes grupos de más de 20 personas. APRODE también ofrece una serie de tours a volcanes y otros lugares de interés natural, tanto en los alrededores como en el resto de Guatemala. Pero su recorrido más popular es la ruta de dos días del volcán Acatenango.

APRODE proporciona con sus actividades una fuente adicional de ingresos para las familias locales, pero también tiene otro impacto maravilloso en la comunidad. Un porcentaje del dinero que se gana revierte directamente en ella a través de otros proyectos, como la reforma de escuelas e iglesias. Además, APRODE se ha convertido en un punto de contacto para organizaciones de desarrollo nacional e internacional. Por ejemplo, trabaja con ConstruCasa, una organización holandesa que busca mejorar las viviendas en Guatemala.

La vida de los guías

Ser guía no es un trabajo a tiempo completo para los de San José Calderas. Por lo general, tienen otro trabajo y algunas tierras de cultivo. Su trabajo como guías es solo un trabajo de media jornada, que trae algo de dinero en efectivo al hogar. «Ganar dinero extra como guía hace que sea más fácil cuidar a mi familia», dice Juan José González, un guía de 27 años que ha sido padre recientemente. “Solo fui a la escuela hasta sexto curso. Si no fuera guía, probablemente solo ganaría 50 quetzales (aproximadamente $ 6.75) al día. Con ese sueldo la vida sería muy difícil porque un par de jeans, por ejemplo, cuestan nada menos que 200 quetzales. El dinero que gano como guía realmente marca una gran diferencia en mi vida ”.

Juan (a la derecha) en la cima del volcán Acatenango

En comparación con los otros guías, Juan cuenta con una ventaja significativa, ya que pasó cinco años en Estados Unidos y habla inglés con fluidez. “Las personas se sienten mejor cuando el guía habla inglés porque saben que pueden hacer preguntas. Si hablas inglés, también consigues más trabajo porque te recomiendan otros turistas que hicieron alguna ruta contigo en el pasado”. 

Juan explica que la gente en Guatemala no aprende inglés en la escuela y que la mayoría de los guías solo hablan español. «Como la mayoría de los turistas solo hablan inglés, es esencial que vengan voluntarios y practiquen inglés con los guías».

Trabajar como voluntario en la comunidad

APRODE recibe voluntarios de forma regular. Permanecen una semana o más y contribuyen a la comunidad de varias maneras. Por ejemplo, antiguos voluntarios han enseñado inglés a guías y niños, han mantenido la web de la asociación o han ayudado con la promoción de los tours. Los voluntarios generalmente se quedan con la familia de Elvin. De ellos se espera que ayuden con el trabajo dentro y fuera de la casa, así como en sus tierras. Esto incluye hacer tortillas, cocinar, recoger melocotones, ayudar con los grupos de turistas y todas las demás tareas domésticas. A cambio de esto, los voluntarios obtienen alojamiento y comida gratuitos y una experiencia inolvidable y auténtica. ¡Una buena opción que recomendamos, sin duda!

Sí, es duro, pero te olvidarás del sudor, la sangre y las lágrimas que se necesitaron para subir una vez que alcances la cima y veas salir el sol sobre las nubes y los volcanes.

Senderismo en Acatenango, ¿por qué tanto alboroto?

Si visitas Guatemala, ir de excursión al volcán Acatenango es absolutamente imprescindible. Sí, es difícil, pero te olvidarás del sudor, la sangre y las lágrimas que necesitaste para subir una vez que alcances la cima y veas salir el sol sobre las nubes y los volcanes.

La caminata comienza al amanecer cuando, después de reunirte con tu guía y tal vez alquilar un equipo, te lleven al pie del volcán a 2 200 metros de altura. Como pasarás la noche en el volcán, debes llevar contigo ropa de abrigo y, al menos, tres litros de agua. Así que, no te sorprendas si tienes que cargar con una mochila bastante pesada. Pero no te preocupes, puedes pagar a un mozo o a un caballo para que te ayude con tu equipaje. El primer día, caminarás hasta el campamento base a 3 600 metros de altura, con seis descansos en el camino, atravesando cuatro microclimas hasta llegar a él. Llegarás completamente exhausto. En ese momento recuerda que tu guía probablemente hace ese mismo recorrido una o dos veces por semana, mientras carga una mochila de 25 kilos. ¡Todo un héroe!

Podrás descansar mientras el guía prepara tu tienda de campaña con un saco de dormir y un colchón. Luego, te preparará una deliciosa cena. Desde el campamento base disfrutarás de unas vistas espectaculares del cercano volcán activo Fuego, que entra en erupción cada 15 o 20 minutos. Como sin duda notarás, el clima es muy diferente a 3 600 metros de altura. Es imprescindible ropa de abrigo, chaqueta, gorro y guantes. ¡Asegúrate de llevarlos contigo!

A la mañana siguiente, te levantarás muy, muy, pero que MUY temprano para caminar los últimos 400 metros hasta la cima en total oscuridad. Esta es la parte más difícil, y estarás tentado de volver al campamento base un millón de veces. ¡Pero NO! ¡Las vistas en la cumbre son impresionantes, y no querrás perdértelas! 

Después de pasar un buen rato (congelándote) en la cumbre, regresarás al campamento base. Aquí desayunarás antes de empezar el descenso del volcán. Llegarás al punto de partida alrededor del mediodía, y desde allí te llevarán de regreso a tu hotel. Lo que nos quedó después de esta experiencia es el peor dolor muscular de nuestra vida, al tiempo que, entre una mueca de dolor y una sonrisa de felicidad, recordamos nuestro heroico logro. ¡Bien hecho!

¿Interesado en hacer senderismo o voluntariado?

Si estás interesado en visitar uno de los volcanes, o pasar tiempo en San José Calderas como voluntario, contacta con Elvin a través del +502 47082809, busca APRODE en TripAdvisor y Facebook, o visita su web para obtener más información.

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