Parece que el papel que desempeña el ser humano en los problemas medioambientales está finalmente recibiendo la atención que merece. Piénsalo. Probablemente se te haya instado a dejar de usar plásticos de un solo uso y es posible que hayas escuchado que los microplásticos se acaban introduciendo en nuestra cadena alimentaria. ‘Cero residuos’ es uno de esos movimientos medioambientales que está ganando relevancia, y del que quizás ya hayas oído hablar. Entonces, ¿qué es el movimiento ‘Cero residuos’? ¿cuál es su razón de ser? ¿cómo empezarías un estilo de vida sin residuos? ¿qué necesitarías? ¿y dónde buscarías inspiración e información?

¿Por qué cambiar?

Casi puedo oírte pensar: «Yo reciclo, ¿no es eso suficiente?». Bueno, para ser honestos, no lo es. En la Unión Europea se producen 472 kilos de residuos por persona al año. En 2016, el 47% de estos residuos fueron reciclados o compostados. El otro 53% acabó en vertederos o en incineradoras. En Estados Unidos el porcentaje de residuos reciclados o biodegradados fue tan solo del 26% en 2015.

Gran parte de nuestros residuos no se reciclan bien porque es demasiado caro o porque el proceso de reciclaje se vuelve demasiado complejo debido a la mezcla de materiales que componen estos productos. Este es el caso de los tetrabriks y las tazas de café de papel. Además, cada material se puede llegar a reciclar solamente un número limitado de veces. Mientras que el aluminio, los metales y el vidrio pueden reciclarse indefinidamente, existen otros materiales que pueden ser reciclados poco o nada. Por ejemplo, el papel por lo general solo se puede reciclar de cinco a siete veces, y los plásticos solo una o dos veces. Cuando los plásticos y el papel han pasado por su último proceso de reciclaje, se desechan como todos los demás residuos al vertedero o a la incineradora.

Los plásticos que acaban en vertederos pueden tardar entre 450 y 1000 años en descomponerse. Durante este proceso, sustancias químicas peligrosas se filtran al suelo. Estos químicos contaminan nuestras aguas y los alimentos cultivados en nuestros campos. Nuestros residuos también suelen terminar en nuestras aguas, ya sea intencionadamente o sin querer. Al contrario de lo que muchos piensan, el plástico no se descompone naturalmente en el mar, sino que la propia fuerza de las olas lo convierten en microplásticos. Estas partículas son a menudo ingeridas por los seres vivos que habitan dichas aguas, terminando así en nuestra cadena alimentaria. La quema de residuos es considerada el método más popular para deshacerse de la basura en lugar de depositarla en vertederos. Al fin y al cabo, el calor generado resultado de la combustión puede usarse para calentar oficinas y hogares. Desafortunadamente, ésta tampoco es una solución perfecta, ya que dicho proceso libera grandes cantidades de sustancias químicas peligrosas y altamente nocivas para los seres vivos y el medioambiente.

El problema de los envoltorios y embalajes varios no es solo donde acaban una vez que terminamos de usarlos. La producción de cualquier tipo de material requiere recursos naturales, como el petróleo o la madera. Estos recursos se extraen de la tierra, se exportan, se procesan y se distribuyen a otras fábricas o tiendas. En este proceso se usan grandes cantidades de combustibles fósiles y se generan grandes emisiones de contaminantes. Teniendo en cuenta la escasez de combustibles fósiles y los efectos inmediatos de la acumulación de gases de efecto invernadero, lo último que necesitamos es un mayor uso de combustibles que conlleve una gran cantidad de emisiones.

En 2018, se alcanzó el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra el 1 de agosto. Este día marca el momento a partir del que empezaremos a consumir más recursos de los que la Tierra puede renovar en un año. En esencia, debido a nuestro uso intensivo de recursos, necesitaríamos 2 Tierras por año. Como los pronósticos muestran que la población mundial continuará creciendo, abordar el uso sostenible de los recursos debe ser una de nuestras prioridades.

Economía lineal, Economía del reciclaje, Economía circular
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Si estás buscando una razón para unirte al movimiento ‘Cero Residuos’, considera esto. Con el paso de los años, los vertederos se han ido acercando cada vez más a las zonas urbanas. En general, los vertederos se construyen cerca de las comunidades más desfavorecidas, ya que estos grupos de población tienen menos poder para protestar y ser escuchados. Además, la devaluación de la tierra y la contaminación del suelo causada por los vertederos contribuyen a las desigualdades entre comunidades y grupos socioeconómicos. Asimismo, como el reciclaje a menudo no es rentable en el mundo occidental, gran parte de nuestros desechos son enviados a países en vías de desarrollo. Allí, los empleados tienen que lidiar con peligrosas sustancias químicas por un sueldo mísero y sin apenas protección legal. Además, estos residuos no reciclables terminan en la naturaleza y los océanos, poniendo en peligro la fuente de ingresos que representa el reciclaje para estos países en vías de desarrollo.

¿En qué consiste el movimiento ‘Cero Residuos’?

El movimiento ‘Cero Residuos’ intenta reducir nuestro uso de recursos y la contaminación al minimizar los desperdicios que llegan a los vertederos. En resumen, este movimiento pretende evitar producir cualquier residuo que no pueda ser reciclado o compostado. Para reducir nuestros desperdicios, tenemos que pasar de una economía lineal (donde los recursos se envían a vertederos después de su uso) a una economía circular. En una economía circular, los mismos recursos se utilizan indefinidamente y casi no se necesitan nuevos.

Las 5 erres de los Cero Residuos; Rechaza, Reduce, Reutiliza
Recicla, Composta (rot)
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Para minimizar los desperdicios, este movimiento sigue un conjunto de principios establecidos, denominados ‘las 5 erres de los Cero Residuos’.

Rechaza: Los plásticos de un solo uso y los regalos de plástico siempre deben ser rechazados. ¿Quieres una pajita para esa bebida? ¡No! ¿Una bolsa para llevar tu compra? ¡No! ¿Un bolígrafo gratis en un evento? La respuesta siempre debe ser no. La mayoría de estos artículos solo se utilizarán durante unos minutos o simplemente terminarán en el fondo de algún cajón. Se necesitan recursos para crearlos y transportarlos, y no desaparecerán en mucho tiempo, aumentando así la presión ambiental sobre la Tierra. Por supuesto, hay alternativas más respetuosas con el medio ambiente, como bolsas y pajitas de papel. Si bien éstas son opciones alternativas a los productos de plástico, la mejor opción sigue siendo llevar tus propios productos reutilizables, como bolsas de algodón y cubiertos de bambú.

Reducir: Debemos minimizar las cantidades de envases y productos de plástico que compramos y consumimos. Intenta intercambiar productos de plástico por productos empaquetados en papel, o mejor aún, productos sin ningún tipo de embalaje. También puedes disminuir tu consumo comprando solo productos de alta calidad que te garanticen una larga vida útil. Estos deben reemplazar productos más baratos de baja calidad que deben ser reemplazados cada cierto tiempo.

Reutiliza: Antes de tirar algo, considera si puedes reutilizarlo. Los cuencos de vidrio, por ejemplo, puede ser reutilizados para almacenar alimentos; del mismo modo que los tarros pueden servir para congelar sopa o salsas; y ambos se pueden utilizar para tener mejor organizados los armarios de la cocina. Otra forma de reutilizar productos es reparándolos. Los zapatos y la ropa rotos a menudo se pueden arreglar fácilmente, y en las grandes ciudades, generalmente se pueden encontrar negocios para reparar todo tipo de aparatos electrónicos. Al reparar en lugar de desechar, reduces la demanda de nuevos productos y recursos, evitas que los desechos terminen en el vertedero y, a menudo, también ahorras algunos céntimos.

Recicla: Recicla adecuadamente los productos que no se pueden reutilizar. Es posible que tengas que separar los diferentes materiales de un mismo producto o paquete. Por ejemplo, cuando el embalaje está hecho de plástico y papel.

Composta: El último paso del movimiento ‘Cero Residuos’ consiste en no comprar nada que acabe en el vertedero. Por lo tanto, todos los residuos que generes y que no se puedan reciclar deben ser orgánicos. Una vez que hayas terminado de usarlos, debes dejar que se descompongan. Es esencial que estos residuos orgánicos no terminen en vertederos. Ahí acabarán cubiertos por otros residuos que impedirán el contacto con el oxígeno, necesario para la descomposición. Esto significa que tardarán mucho más tiempo en descomponerse y mientras tanto, continuarán su emisión de gases de efecto invernadero. Por todo ello, la mejor manera de dejar que tus desechos orgánicos se descompongan es creando tu propio compost.

Sin embargo, el movimiento ‘Cero Residuos’ es mucho más que simplemente prevenir y deshacerse responsablemente de los desperdicios. También trata de cambiar los hábitos de los consumidores y abordar nuestro deseo infinito de comprar cosas. Después de todo, nuestros hábitos de consumo representan una gran demanda de recursos, uso de combustibles fósiles y transporte. Al seguir las pautas de un consumo sostenible, el llamado “Buyerarchy of things”, se podrían evitar muchas de estas prácticas perjudiciales para el medio ambiente. La pirámide de consumo o «buyarchy» nos ayuda a controlar la necesidad de adquirir cosas nuevas mediante el uso de lo que ya tenemos, los préstamos, los intercambios, las donaciones o la creación. Todas estas opciones deben considerarse antes de pensar en comprar un nuevo producto.

Por dónde empezamos

Comenzar un estilo de vida sin desperdicios no significa cambiar tu vida de un día para otro. El movimiento ‘Cero Residuos’ debe verse como una meta o ideal, donde cada pequeño paso es un logro significativo. Después de todo, cada vez que bebes de tu botella reutilizable en lugar de comprar una de plástico, estás evitando que otra botella más termine en el vertedero. No olvides ser amable contigo mismo y aceptar que al cambiar tus hábitos cometerás errores. ¡Solo trata de aprender de ellos y sigue adelante!

Una cosa que definitivamente no debes hacer es empezar a tirar aquellas cosas que ya tienes pero que no comulgan con los hábitos a adquirir que propone el movimiento ‘Cero Residuos’. Su impacto medioambiental ya estaba «decidido» en el momento en que lo compraste. Así que ahora lo mejor que puedes hacer y lo más respetuoso con el medio ambiente sería usar esas cosas hasta que se agoten o se rompan más allá de una posible reparación. Si realmente no puedes soportar seguir teniendo estos productos en casa, considera donarlos, venderlos o regalarlos antes de desecharlos.

Cierto es que reducir la cantidad de residuos que generamos en nuestras compras y otras actividades cotidianas requiere de algunos preparativos. Aquí encontrarás algunos consejos prácticos y fáciles para evitar generar residuos.

  • Hay una razón por la que la primera R de la pirámide invertida ‘Cero residuos’ significa “Rechaza”. Reconsidera si realmente necesitas esa pajita, servilleta o bolsa que te acaban de ofrecer. A menudo aceptamos plásticos de un solo uso y objetos promocionales gratuitos sin pensar y en muchas ocasiones los acabamos desechando sin haber llegado a usarlos. En caso de que necesites una servilleta, utiliza solo las realmente necesarias en lugar de tomar un puñado que finalmente no utilizarás.
  • Lleva contigo una botella reutilizable para evitar comprar bebida en botellas de un solo uso. ¡Sí! Sabemos que has escuchado esto cientos de veces, ¡pero es importante! En Estados Unidos, solo el 23% de las botellas de agua se reciclan, mientras que el resto termina en vertederos, incineradoras o en los océanos.
  • No olvides tu bolsa reutilizable cuando vayas de compras para así poder evitar el uso de bolsas de plástico. Además, te animamos a que elijas bolsas hechas de materiales naturales. Una bolsa sintética no se puede reciclar al final de su ciclo de vida y termina por convertirse en microplásticos que contaminan el agua.
  • Y hablando de bolsas reutilizables, considera utilizar bolsas pequeñas para reemplazar las de papel y plástico cuando compres fruta, verdura, nueces o pan. Estas bolsas están disponibles en muchas webs aunque tú también puedes animarte y crear las tuyas propias. De hecho, ¿conoces esas pequeñas bolsas que se usan para separar la ropa delicada en la lavadora? También las puedes utilizar para tus compras a granel.
  • Si te gusta tomar café cuando viajas, recuerda llevarte una taza reutilizable. ¡Muchas cafeterías ofrecen incluso un pequeño descuento cuando llevas tu propia taza!
  • Como los supermercados priman la comodidad y facilidad de compra al impacto de dicho consumo, difícilmente podrás llevar a cabo tu compra ‘Cero Residuos’ allí. En su lugar, intenta comprar en panaderías locales, carnicerías, tiendas de ultramarinos y mercados. Es más probable que en estos locales te ofrezcan productos de mayor calidad, así como opciones más sostenibles en cuanto a embalaje. Además, las tiendas que venden productos a granel, es decir, donde los productos no vienen envasados, están experimentando un crecimiento exponencial. Para comprar en ellas, simplemente lleva tus propias bolsas y otros envases para poner tus productos. Si tienes una de estas tiendas en tu vecindario, ¡ve a echarle un vistazo!
  • Si te gusta comprar comida para llevar, considera preparar y llevarte tu propia comida en un recipiente reutilizable. La mayoría de las comidas y refrigerios que se consumen en la calle vienen en un envase de plástico, que a menudo no se puede reciclar adecuadamente. Si se te olvida preparar tu comida para llevar o no puedes resistir la tentación de comprar el almuerzo en tu sitio favorito, considera la opción de sentarte a comer en lugar de pedirlo para llevar. Además, para minimizar el desperdicio, puedes elegir opciones de alimentos con un embalaje más respetuoso con el medioambiente, traer tus propios cubiertos en lugar de usar los de un solo uso y rechazar las servilletas y las bolsas.
  • El baño es generalmente un lugar de la casa en el que utilizamos muchos productos. Una autentica fuente de residuos plástico. Sin embargo, no tiene por qué ser así. Los botes de champú se pueden reemplazar por champú sólido, el gel de baño por pastillas de jabón y los cepillos de plástico por otros de bambú. El tubo de la pasta de dientes se puede reemplazar por pasta envasada en un frasco de vidrio. Además, muchos productos que utilizamos en nuestra rutina de higiene diaria pueden ser reemplazados por otros sin envase. Otros se pueden preparar en casa con solo unos pocos productos caseros. Con la ventaja adicional que los nuestros no contienen las sustancias tóxicas de la mayoría de los productos comerciales. Gracias a Google encontrarás mil y una recetas sobre productos alternativos. ¡Confía en mí, tu piel te lo agradecerá!

Entonces, ¿qué sucede si has dado estos primeros pasos hacia un estilo de vida sin desperdicios y deseas hacer más? ¿Cuál sería el siguiente paso? Ahora deberías echar un vistazo más de cerca a tu basura para identificar patrones. ¿Cuál es el tipo de basura que estás tirando? ¿Existen áreas en las que puedas realizar cambios sencillos para minimizar tus desechos como comprar productos diferentes o aprender a reparar artículos rotos?

Lo siguiente que debes hacer es abordar cada área de tu vida una por una. ¿Qué productos estás utilizando en el baño y cómo puedes reemplazarlos con opciones más respetuosas con el medio ambiente? Ahora haz lo mismo con tu compra de comida, tu tiempo libre, tu jardín, etc. Al concentrarte solamente en un área a la vez, evitarás que este ejercicio te abrume mientras sigues progresando. Insisto: sé que cometerás errores. Las cosas saldrán mal, y tendrás días en los que no tendrás la energía para seguir las pautas de ‘Cero Residuos’. No te desanimes cuando esto suceda. Cada pequeño esfuerzo que realices es excelente, ¡y la próxima vez lo harás mejor!

¿Dónde encuentro inspiración?

A medida que el estilo de vida ‘Cero Residuos’ aumenta en popularidad, su papel en redes sociales, así como en la cultura popular es cada vez más notable. Aquí te presentamos algunas plataformas a las que puedes recurrir para obtener inspiración y consejos.

  • Zero Waste Home fue fundada por Bea Johnson. Aunque el movimiento ‘Cero Residuos’ o Zero Waste existía antes de que llegara Bea, realmente despegó después de que ella comenzase a escribir sobre él en 2009. Bea Johnson publicó un libro y comenzó a viajar por el mundo para concienciar sobre los problemas medioambientales y el movimiento ‘Cero Residuos’. No te pierdas su blog, este inspirador Ted-talk y visita sus redes sociales.
  • Going Zero Waste: Kathryn, una auténtica veterana del ‘Cero Residuos’, lleva escribiendo de forma comprometida sobre este estilo de vida desde hace mucho tiempo. En su blog, encontrarás docenas de artículos útiles para comenzar y crecer en tu propio estilo de vida ‘Cero Residuos’. ¿Quieres saber cómo fabricar productos de higiene personal como la crema dental o el tónico facial? ¡Kathryn lo sabe! ¿Necesitas consejos para comprar ropa de segunda mano? ¡Kathryn los tiene! ¿Necesitas asesoramiento sobre limpieza, cocina o planes para un día de fiesta sin desperdicios? ¡Acude a Kathryn!
  • Jane and Simple Living es un blog sobre cómo vivir una vida respetuosa con el medioambiente y con tu salud. Jane comenzó con este estilo de vida en 2016 y a través de su blog nos embarca en un viaje para reducir los residuos de su vida diaria hasta cero. Deja que te inspire y te enseñe a aplicar los principios básicos de este estilo de vida a través de los cambios que ella misma ha implementado en su cotidianidad.
  • Your RV Lifestyle ha escrito una guía completa para vivir un estilo de vida sin desperdicios mientras viaja y vive en una caravana o RV (Recreational Vehicle). Incluso si nunca has visto un RV de cerca, esta guía sigue siendo muy útil gracias a sus consejos sobre cómo reducir desechos tanto de viaje como en casa. Después de todo, los vehículos recreativos combinan lo mejor de ambos mundos.
  • The Minimalists: no tratan directamente el movimiento ‘Cero Residuos’, pero el contenido es muy relevante para el tema que nos ocupa. The Minimalists nos ayudan a enfrentar la presión interminable por ganar más y más dinero para comprar más y más cosas. Demuestran cómo ese estilo de vida conduce a la infelicidad permanente y genera un impacto medioambiental desastroso. Nos enseñan a minimizar nuestras pertenencias y mantener solo aquellos elementos que consideramos esenciales o que nos hacen felices. ¡No te pierdas su documental en Netflix llamado «The Minimalists»!
  • The Zero Waste International Alliance: Lo reconocemos, ZWIA se enfoca principalmente en empresas, comunidades y gobiernos que quieren trabajar para lograr reducir la cantidad de residuos que producen. Sin embargo, también incluye artículos interesantes sobre el movimiento ‘Cero Residuos’ y el camino a seguir para convertirlo en nuestro estilo de vida. Además, en caso de que haya una empresa, una comunidad o un gobierno interesados en la materia, ZWIA puede proporcionarles los medios y consejos para introducir el movimiento ‘Cero Residuos’ entre sus políticas de funcionamiento.
  • Ecocycle tiene como objetivo crear comunidades que promuevan el movimiento ‘Cero Residuos’ en EE. UU. Además, proporciona información útil para todos aquellos que quieran saber más sobre este estilo de vida. Y contribuye a que los programas escolares incluyan algunas prácticas ‘Cero Residuos’. También financia proyectos de investigación sobre este movimiento para introducirlo en la agenda política.
  • Hay muchos grupos en Facebook a los que puedes unirte para compartir dudas y consejos sobre estos temas. Algunos ejemplos son ‘Begin the Journey 2 Zero-Waste’ y ‘Journey to Zero Waste’. ¿Buscas un grupo donde se use tu lengua materna u otro idioma? Simplemente usa el motor de búsqueda de Facebook introduciendo ‘Cero Residuos’ en el idioma deseado, y seguro que te aparecerán algunos resultados. ¿Buscas más inspiración? ¡Echa un vistazo a la Guía para perezosos que quieren salvar el mundo y nuestra Selección de libros que todo idealista debería leer!

Este artículo ha sido traducido por Abigail Moreno Ginés.

¿Quieres aprender más sobre cómo disminuir tu huella medioambiental? Echa un vistazo a los artículos sobre «El arte engañoso del ecoblanqueo o greenwashing” y la “Guía de la ONU para perezosos que quieren salvar el mundo”.